Archivo | abril, 2012

Aarón Gómez en Mayo “Gira del Tuerto”

30 Abr

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Juego de Tronos

18 Abr

Esta es la historia de un Rey que sobrevivía no se sabe bien por qué en un reino que no le necesitaba. Y no solo es que no le necesitara, sino que era mantenido como un bebé enfermo por todos sus vasallos, no producía, ni tomaba decisiones, ni siquiera era útil ya en las relaciones internacionales y a la más mínima se rompía y había que llevarlo a reparar.

La historia de un Rey que arrastraba con él no solo gustos caros que costaban más esfuerzo a las arcas del estado, sino una familia con sus palacios y sus gastos y sus fotos y su vida comentada en televisión.

Es la historia de un Rey que escapaba porque se había instaurado la idea de que era un cercano y amigable viejecito, pero que en vez de aprovechar ese indulto que su pueblo le otorgaba y vivir tranquilo lo que le restara de existencia, se puso a matar elefantes y a sacarse fotos con sus cadáveres,…y ahí su gente dijo basta, porque todo tiene un límite y los cuentos también, está ya bien de vivir del cuento, de regalarnos estos esperpentos y de creer que se vive en Juego de Tronos o siglos atrás. Supongo que desde encima de su escenario ha perdido usted el prisma, pero desde la platea ya no vemos un espectáculo, sino un despropósito mal preparado donde tronos, coronas y alfombras rojas de terciopelo nos parecen casposas, anticuadas y olorosas. A viejo, a rancio, a pasado, a sin sentido. Que el país se va a la mierda si no lo está ya y usted debe no hacer ruido si no quiere que hagamos una revolución a la francesa, con guillotina y todo. Que ese elefante que mató, costó 37.000 euros asesinarle, y yo pediría un crédito para pagar eso porque ese elefante viviera y fuera usted el que pereciera.

Su majestad don Juan Carlos, porque no se calla, porque no se está quieto, porque no abdica, porque no acaba con la farsa de su utilidad, porque no coge al ladrón de su yerno y al patoso de su nieto y se van a vivir a Banania, donde si que está de moda lo retro….pogqué…pogqué…

Erre

10 Abr

Surreal realidad rampante entre témpanos de hielo y magma resquebrajante. Similar actitud la del cínico superviviente y la del noble supermuriente que se acoge a su moral para justificar su vida. Irreal renacuajo que se siente especial en un charco repleto de bichos inmunes a tu creatividad, de qué te sirve pintar un cuadro si vives en un mundo de ciegos.

Completamente pletórico y plenamente plácido planeo las próxima prisión en la que perpetuar mi pena, me pongo aquí pero parece que peco de pesaroso y me pongo allí y pido mi punición, sin munición, muchas armas pero sin balas, yo soy bala sin arma ni dirección, moscón, dolor de cojón, complicado simplón, atravenco en tu corazón. No sabes por qué pero me quedo, me instauro, me mudo a tu mente cada vez que me da por aparecer y me odias pero me amas pero me ignoras pero me tienes en cuenta, atenta, atento, que el pico más alto esta aquí dentro, por encima de los ocho miles de tus gritos, del K2 delicado y dedicado por tu puño y letra, más puño que letra, cuando tienes que opinar.

Burra realidad arrugada y rota, rumbrienta herrería de herraduras para hurras roncos, arre arre caballo bronco y sucio, que ninguna de estas palabras será escollo sino muelle si no argolla donde atar tu sino junto al mío.

Río en rio y ríe en re, rama recia,…arrorró a la una, a las dos,…tres.