Archivo | agosto, 2012

Artes

28 Ago

Cada sonata que se da entre sonrisas responde a una partitura azarosa e inigualable, se alternan vientos, metales, palmas y algún quejido pero sin queja. Percusión lacrimal, taconeo y el bajo lo marcan las toses, nerviosas de que tal sinfonía pueda volver a empezar.

El director de orquesta no se entera de nada, alza las manos improvisadamente e ignora hasta tal punto de la ignorancia que desconoce siquiera el tener músicos delante, solo ve chispas, escucha a medias, se inventa la realidad para hacerla común y regalarla, de vuelta, para viajar todos por el mismo sin sentido.

Se dice que hay 7 artes, pero yo creo que todas son música.

Anuncios

Una actuación cualquiera

13 Ago

Siempre piensas que va a ser rutinario, que saldrás al escenario, dirás tu texto, jugarás con la realidad, conseguirás algunas risas y te irás a casa. Pero el humor, gracias a las gracias, se convierte siempre en mucho más. Es una bola de nieve que en el mejor de los casos, nos sumerge a todos en una avalancha de energía imposible de repetir.

Porque cada actuación es única e irrepetible, ése es el valor añadido del directo, en cualquiera de las facetas del arte, y también lo fue la noche del 13 de Julio en el Regia Comedy, un viernes 13 que queríamos que fuera poco aterrador. El cartel lo conformaban Fran Baraja y la Banda Reparte, Yeray Díaz, Juanka, Ignatius Farray y un servidor, Aarón Gómez.

La preparación del evento había sido tan agotadora que tan solo con que las cosas ocurrieran, me valía. Pero todo el que se sube al escenario sabe lo que pasa, algo se activa, y sobre todo ante tantas personas con tantas ganas de ser felices.

Y así fue, subí al escenario, y el cerebro empezó a funcionar de golpe, y esa chispa automática que ignoras a que responde rellenó los huecos que el cansancio había provocado, y la realidad se empezó a pasear por manos y boca, y nacieron bromas ya olvidadas, y pude ver desde el escenario como algunas personas se limpiaban lagrimas de alegría, y eso…no tiene precio.

El humor es un bendito trabajo, pues el jornal se gana en dinero, sí, pero también en satisfacción. En ese chute de energía que una explosión de risa produce a miles de kilómetros por hora y enfocada directamente hacia ti. En el relámpago de un aplauso que brota en el gesto de un espectador, como si el cuerpo quisiera comunicarme, a través del ruido, que lo dicho o gesticulado, ha provocado felicidad en él.

Me bajé de las tablas sonriendo, y la sonrisa quedó grabada bastantes horas, de eso se encargó el gran Ignatius, de sellarla y compulsarla. Quedó en mi la satisfacción de hacer feliz a la gente una noche más, de conocer a un grande de la comedia salido de la isla, de tener el honor de ser invitado por él a actuar a Madrid, de haber tenido a Juanka, Yeray Díaz y Fran Baraja y su banda cerca esa noche y sobre todo, de haber estrenado junto a mi amigo y compañero, Rubén González, una productora humilde que esperemos siga dando felicidad al planeta por muchos años. Banania Producciones.

Y es que los humoristas somos idiotas sí, pero con una loable intención. Alargarte la vida a ti.