Archivo | septiembre, 2012

de Cabeza

21 Sep

Arréndame una mirada, un leve vistazo, un medio giro bien intencionado, un algo, una pequeña brisa de interés.

Regálame la intención de tener la intención, el ademán, el arranque, un poquito de cuidado.

Y me apareces con una compra para todo el mes, como buena madre que eres, con seis litros de cuidados y un exceso de abrazos envasados al vacío. Se va a poner malo tanto beso, tanta sinergia se va a echar a perder, aunque me da que esta nevera aguanta lo que le echen, esta despensa que somos, usted, yo y el amor…los tres.

Bienvenida.

Anuncios

tras tras

19 Sep

Tras tras, le dijo el adulto al bebé, y tras tras aprender y tras tras comprender que tras tras de si quedarían los años dulces y tras tras crecer y dejar tras tras pero muy atrás atrás experiencias, se convirtió en el viejo que dijera, tras tras, con lágrimas tras tras sus ojos, al nuevo niño que necesitaba su juego.

Apocalipsis Zombie basto

12 Sep

Estamos rodeados…, ha sido un apocalipsis zombie, pero esta vez no son muertos vivientes con sed de cerebros, ahora son mediocres con sed de envidias, son abortadores de ideas, criticones sin “cronstructividad” ni capacidad para crear, solo para insuflar energía patética a las cosas.
Siempre verán cosas…y las llamarán “cosas”, que no les gustan, que no les parecen bien. Que ellos, si fueran ellos, no harían. Pero ellos no hacen, solo hablan, solo opinan, son el equivalente al viejo de obra, solo que el viejo es entrañable, como la gitana de encima de la tele, y éste, el zombie, no.

No arrastran una pierna y gimen, no, arrastran un saco de frustraciones y exhalan un hedor que derrumba las cosas. ¿La forma de matarlos?, ignorándoles, no hay nada que más les joda que no alimentar su mierda con su mierda, pero es muy complicado, aviso, dejar pasar cualquiera de sus provocaciones.

Los zombies bastos se están multiplicando, no hay manera de huir, y con esto de internet, tienen hasta derecho a opinar en el baño de tu casa.

Y si hago caso a las citas tan socorridas, supongo que Lao o Ghandi o Churchill u otro me dirán, probablemente, que pasemos por encima de esas cosas y blablabla, pero no puedo, a veces, dejar de mirar por la ventana con una buena canción melancólica de fondo y pensar….¿No podrían irse todos esos zombies a tomar un poco por el culo?…¿por favor?

Puerta equivocada

3 Sep

A veces es bueno cerrar algunas puertas, porque no llevan a ninguna parte.

Me esfuerzo en creer que todas las cosas que pasan en la vida son enseñanzas valiosas, quisiera no tener que aprender ciertas cosas si para ello tengo que tratar con determinadas personas.
Parto de la base que el desagrado que me producen ciertos individuos es el mismo que yo produciré en esos mismos, o en otros, pero, como es lógico, ese no es mi problema, bastante tiene uno con lidiar de mente hacia adentro como para inmiscuírse en las taras mentales del resto, sobre todo si es un resto poco apreciable.

Si la vida es una casa enorme, repleta de muros por derribar y ventanas que abrir y demás metáforas, algunas ventanas las tengo tapiadas, pero decoradas, eso si. No cerradas simplemente con cuatro tablones y clavos oxidados, no. Me he preocupado de barnizar las maderas, de comprar unos clavos largos y de buen material, cerciorándome de que duren mucho tiempo. He pasado un buen rato cerrando esas entradas, con dedicación y pensando en lo que hacía, para que no entrara más ese chiflete por ahí, porque tengo comprobado que ciertos aires, siempre me producen resfriados.

Y es que hay puertas que tienen ladrillos detrás, como en las de las pelis de Charlot, y además suelen ser en las que entras rápido y sin mirar, cuando te quieres dar cuenta, te sangra la nariz.

Por eso, no te sientas mal si tienes que probar con la puerta número dos, que a veces, en la uno te sale la Ruperta.