Lo indecible

26 Mar

El dedo que investiga entre las notas de un piano,

el viento rompiéndose en dos al atravesar una hoja en lo alto de un árbol,

la intuición que hace mezclar colores en una paleta de esas con pintura seca que forma montañas,

el impulso eléctrico que ordena en el último momento a un brazo fabricar una curva,

la observación, el ensayo, la repetición,

la invasión que produce un ritmo y te obliga a mover los pies,

el sueño de captar para siempre un momento,

la búsqueda de la inmortalidad,

la referencia, el aprendizaje, la superación,

la vocación, la bendita corriente que nos lleva siempre al mar, al de dudas y al que nos riega,

la casi imposible tarea de decir lo que sentimos en melodías o en frases que se abrazan y golpean cuando van a terminar de ser pronunciadas,

el gesto, la lengua, los dedos,

el pánico amigo que te cuestiona a cada instante ¿qué y para qué?,

el “no me queda más remedio”,

la necesidad imperiosa, la imposibilidad de escapatoria, la inercia bien sentida, el fin último:

expresar,

Es decir,

El Arte

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