El dedo del Medio

10 Ene

Medio

Es sin ganas como ataco estas palabras. Sin esa chispita que engrasa motores. Sin esa corriente que genera el fluir que lubrica engranajes. Sintiendo esta emoción oscura como única e imperecedera, como suele ser cuando no te sientes bien del todo, y se pone a oler a que jamás va a hacerse de día, aunque venga Copérnico y te lo jure por lo más sagrado: eres ferviente defensor de las sombras.

Y la experiencia te grita que todo pasa, y quien te quiere te dice que mañana será otro día, y agarro la muñeca y la obligo a voces a que siga escribiendo, que cuando termine todo será un poquito mejor, le juro a los dedos al borde del suicidio que estamos a punto de cambiar de ánimo… pero mierda, que va, se van mis dedos a bucear un poco más en estos acogedores lodos.

El índice se viene abajo antes de acabar esta fra

El meñique, tan fino y fuera de lugar, dice que nunca formó parte de estas labores, que adiós.

Y me pongo a escribir con los pulgares, que exigen un aumento de sueldo o se van a coger la puerta a fugarse haciendo autostop a cualquier lugar.

El anular malinterpreta su nombre y se siente ninguneado, se lanza desde un tercer piso sin guantes ni nada…y me quedo escribiendo, tan despacio en mi amargura, con ese dedo del que no recuerdo el nombre, si es que alguna vez lo tuvo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: